La postura del jinete: cuando una persona marca el ritmo
MediaEn esta postura, una persona está tumbada boca arriba mientras la otra se sienta o se arrodilla encima, normalmente cara a cara. La diferencia clave con muchas otras posturas: quien está encima controla el ritmo, la profundidad y el ángulo, y puede ajustarlos en tiempo real según lo que le apetezca en cada momento.
Cómo funciona
Quien está debajo tiene las manos libres para tocar caderas, vientre, pecho o clítoris, mientras quien está encima decide cómo moverse: arriba y abajo, adelante y atrás, en círculos. Pasar de sentarse recta a inclinarse un poco hacia delante cambia bastante el ángulo, y merece la pena probar ambas cosas.
Por qué es tan popular
Porque aquí nadie tiene que adivinar. Quien está encima nota al instante qué ángulo y qué ritmo funcionan, y puede ajustarlos sobre la marcha en lugar de dejárselo a la otra persona. Por eso esta postura es especialmente buena para descubrir, de entrada, qué funciona entre vosotros dos.
Pequeños ajustes, gran diferencia
- Inclinarse un poco hacia delante en vez de sentarse recta cambia notablemente el contacto: probad las dos formas.
- Quien está debajo puede añadir estimulación con una mano mientras sujeta caderas o muslos con la otra.
- Una variante invertida (mirando hacia los pies de quien está debajo) cambia por completo el ángulo y la vista.
Para quién es especialmente buena
Para quien prefiere decidir por sí mismo lo rápido y lo profundo que va la cosa. Para quien está debajo resulta agradablemente relajada: las manos libres, el cuerpo apenas hace esfuerzo. Un consejo sobre el ritmo: quien está encima puede quedarse sin aliento si aprieta demasiado, así que hacer pausas cortas es de lo más normal y no estropea el ambiente.