Mariposa: ángulos más profundos gracias a una superficie elevada
MediaEn la postura mariposa, una persona está tumbada boca arriba al borde de una superficie elevada (el borde de la cama, una mesa firme, un alféizar ancho) mientras la otra permanece de pie. Las piernas de quien está tumbado se levantan, apoyadas por ejemplo en los hombros de quien está de pie o sujetas por los tobillos.
Cómo funciona
La altura es lo que marca la diferencia: como quien está de pie no tiene que agacharse ni estirarse, se consigue un ángulo casi imposible en un colchón a ras de suelo, a menudo con una penetración más profunda que en otras posturas. Las manos de quien está de pie quedan totalmente libres para sujetar caderas, apoyar los muslos o añadir estimulación extra.
Lo que de verdad importa
- La altura de la superficie tiene que ser la adecuada: demasiado baja y quien está de pie acaba agachado; demasiado alta y el ángulo se vuelve incómodo.
- Un cojín o una toalla enrollada bajo las caderas de quien está tumbado marca una diferencia notable en comodidad y ángulo.
- La cabeza y el cuello de quien está tumbado necesitan apoyo si la superficie es dura: un cojín bajo la cabeza ayuda.
Para quién es especialmente buena
Para quien busca un ángulo que las posturas habituales no ofrecen. Como este ángulo puede permitir una penetración más profunda de lo habitual, aquí merece especialmente la pena empezar despacio: hablad pronto sobre si el ritmo y la profundidad os están sentando bien, en lugar de acelerar desde el principio.